El reconocimiento médico-deportivo debería ser el punto de partida de la actividad física del deportista y debería realizarse antes de su incorporación al ejercicio. Consiste en el conjunto de pruebas específicas enfocadas a la averiguación de posibles lesiones, alteraciones o anomalías orgánicas.

Es recomendable realizarlo con periodicidad anual, por el simple hecho de llevar un control sobre nuestro estado de salud. Igualmente, es útil su cumplimiento cada vez que se emprende una nueva actividad deportiva, de esta forma se puede saber si se está físicamente preparado para ello.

Dos tipos:

Avanzado

Se aconseja en personas que realizan una actividad físico-deportiva de importante requerimiento, comprobando que en niveles máximos de esfuerzo no hay alteraciones cardiológicas.

Incluye:

  • Historia clínica
  • Antropometría
  • Suficiencia cardiovascular en reposo
  • Suficiencia del aparato locomotor
  • Test de esfuerzo hasta el máximo o fatiga muscular local sobre cicloergómetro o tapiz, con monitorización cardiaca de toda la prueba.
  • Informe del reconocimiento.

Precio: 95 euros.

Avanzado con lactato

Se aconseja en personas que siguen un entrenamiento regular/específico y buscan la mejora del rendimiento. Se analiza la curva de lactatos, con orientación de las cargas de entrenamiento en relación a la lactatemia.

Incluye:

  • Historia clínica
  • Antropometría
  • Suficiencia cardiovascular en reposo
  • Suficiencia del aparato locomotor
  • Test de esfuerzo hasta el máximo o fatiga muscular local sobre cicloergómetro o tapiz, con monitorización cardiaca de toda la prueba.
  • Lactatemia.
  • Informe del reconocimiento.

Precio: 135 euros.

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